En el sector metalúrgico actual, elegir el método de corte adecuado es clave para conseguir precisión, eficiencia y rentabilidad. Dos de las tecnologías más utilizadas son el corte por láser y el corte por plasma.
Aunque ambos procesos permiten obtener piezas de excelente calidad, presentan diferencias notables en términos de precisión, coste, velocidad y aplicación.
A continuación se analizan sus características principales, ventajas, limitaciones y los casos en los que conviene optar por uno u otro.
Qué es el corte por láser
El corte por láser utiliza un haz de luz altamente concentrado que funde o vaporiza el material. Este haz se genera mediante una fuente láser (CO₂, fibra o Nd:YAG) y se dirige con precisión a través de espejos o fibras ópticas.
Ventajas principales del corte por láser:
- Alta precisión: puede alcanzar tolerancias inferiores a 0,1 mm.
- Bordes limpios: no requiere prácticamente ningún acabado posterior.
- Versatilidad: apto para acero al carbono, acero inoxidable, aluminio, cobre y latón.
- Automatización completa: compatible con sistemas CAD/CAM y corte de piezas complejas.
- Mínima deformación térmica: ideal para chapas finas y geometrías detalladas.
Limitaciones:
- Menor rendimiento en espesores superiores a 25 mm.
- Coste más elevado del equipo y del mantenimiento.
- Menor velocidad en materiales gruesos comparado con el plasma.
Qué es el corte por plasma
El corte por plasma se basa en un chorro de gas ionizado a alta temperatura (unos 30 000 °C) que funde el metal y lo elimina mediante presión. Es especialmente eficaz en materiales conductores.
Ventajas del corte por plasma:
- Alta velocidad: permite cortes rápidos incluso en materiales de gran espesor.
- Bajo coste operativo: los consumibles y el mantenimiento son más económicos.
- Capacidad de corte grueso: alcanza espesores de 50 mm o más.
- Versatilidad: se adapta a aceros, aluminio y otros metales con excelente rendimiento.
- Producción en serie: ideal para lotes grandes o estructuras metálicas.
Limitaciones:
- Menor precisión que el láser, sobre todo en piezas pequeñas.
- Bordes con ligera rugosidad y posible necesidad de repasado.
- Zonas afectadas por el calor más amplias.
Descubre la comparativa directa
| Característica | Corte por láser | Corte por plasma |
|---|---|---|
| Precisión | Muy alta (±0,1 mm) | Media (±0,5 mm) |
| Espesor máximo recomendado | 20–25 mm | Hasta 50 mm o más |
| Velocidad de corte | Alta en chapas finas | Muy alta en materiales gruesos |
| Acabado del borde | Limpio, sin rebabas | Puede requerir repaso |
| Coste por pieza | Más alto | Más económico |
| Aplicaciones ideales | Piezas de precisión, diseño, componentes técnicos | Estructuras, maquinaria pesada, construcciones metálicas |
Tendencia actual: combinar ambos procesos
Cada vez más empresas metalúrgicas, como Comorsa, integran ambas tecnologías. De esta forma pueden ofrecer flexibilidad total: el láser se usa para piezas finas o detalladas y el plasma para cortes rápidos de grandes espesores. Esta combinación permite optimizar costes sin comprometer la calidad.
Si buscas precisión milimétrica y un acabado perfecto, el láser es la respuesta.
Si lo que necesitas es velocidad, resistencia y rentabilidad en cortes gruesos, el plasma sigue siendo imbatible.
La mejor estrategia industrial es disponer de ambos y seleccionar la tecnología adecuada para cada pieza.